Tiempo, unas veces corres como si no hubiera un mañana; otras te levantas con el alba y parece que no avanzas. Tiempo, eres juez de los tropiezos que nos hacen perder y retroceder; y de aquellos que nos ayudan a avanzar y crecer. Tiempo, tú nos enseñas que el miedo es el reflejo de una mente sin metas. Nos muestras que los valientes una vez también fueron débiles pero que nunca se rindieron. Tiempo, tú no avanzas por igual, sabemos que pasas por nuestras vidas, pero desconocemos el momento de tu parada. Tiempo, vienes de la mano del azar, por mucho que juguemos nunca sabremos que nos tocará. Tiempo, apreciarte es algo que a muchos nos cuesta valorar.