Reía. Reía, como si no hubiera un mañana, como la luz del alba. Contagiaba. Vislumbraba. Impactaba. Sublime su risa. Fresca, radiante como ella misma. Risa de una soñadora, Aquella chica reía; reía, porque vivía, se reía de si misma; se reía por ser ella misma. de una campeona. Risa sin complejos y no es un cuento llegaba hasta el alma y el corazón alegraba. No lloraba de pena, no conocía la tristeza, la perdió con la cordura. No sentía envidia. Se divertía, vivía, por eso se reía. Y así, ella se evadía de los problemas, reía y desaparecían, huían, no volvía.