Ansiaba caminar descalza una última vez por la gélida nieve. Echaba en falta sentir el frío entre sus huesos e intentar apaciguarlo con el calor de la hoguera. Mirando al cielo sin estrellas pensaba como una época tan fría e insólita podía llamarla al calor de su hogar. ¿Como el frío invierno la hacía añorar algo tan pequeño como un abrazo?. ¡Parecía de locos!, pero así era. Pues el invierno llegó sin hacer ruido, despacio y sin demora. Ahora se va, triste por lo que deja y no puede eliminar. Se que volverá. Volverá con fuerza y sin demora. Volverá y con sus vientos fuertes y helados se llevará todo lo malo que este año trajo.