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Mostrando entradas de diciembre, 2018

Tempus Fugit

Tiempo, unas veces corres como  si no hubiera un mañana;  otras   te  levantas con el alba y parece que no avanzas.  Tiempo, eres juez de los tropiezos que nos hacen perder y  retroceder; y de aquellos que nos ayudan a avanzar y crecer.  Tiempo, tú nos enseñas que el miedo es el reflejo de una  mente sin metas. Nos muestras que los valientes una vez  también fueron débiles pero que nunca se rindieron.  Tiempo, tú no avanzas por igual, sabemos que pasas  por nuestras vidas, pero desconocemos el momento de tu parada.  Tiempo, vienes de la mano del azar, por mucho que juguemos  nunca sabremos que nos tocará.  Tiempo, apreciarte es algo que a muchos nos cuesta valorar. 

Y, ¿Quién es ella?

Ella era el antídoto de la cura de mi pobre cordura.  Ella era el brillo que da luz en la penumbra.  Ella era el tornado dentro de mi insólito mundo.  Ella era el almíbar que endulzaba mis días amargos.  Ella era la brisa, la prisa, una chiquilla traviesa  que hizo de su caminar un sendero para no perder  el rastro que iba de mi boca hacia sus labios.  Ella, la sirena que hipnotiza al marinero para salvarlo del naufragio.                                   Ella.... la cura del amante incauto.