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Increíble.

  ¡Ahí!  Cuando se suelta la melena alza la cabeza y, sonríe.  ¡Ahí vuelve a ser ella  de nuevo! No imagina lo valiente que es  cuando da la cara sin tapar sus  errores.  Es increíble ver,  como coge valor  para volver  a reconstruirse.
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Así fue.

  Tal cual.  Me planté y dije: ¡Basta! Esta no soy yo. Lo sé.  Decidí mirar a los ojos del miedo plantarle cara sin dudar. Me desnudé frente al espejo sin pudor y,  con coraje me dije a mi misma:  " El reflejo que estas viendo en el espejo, esa, esa eres tú y nadie más." Sin titubear busqué mi rostro en el reflejo del espejo, me encontré y, en un momento de lucidez recordé quien soy, quien quiero ser y quien no voy a ser.  Como ave fénix renací.  No me hice ni más fuerte, ni más valiente, ni la mejor ante nadie.  Solo recordé la mujer que soy; sin tapujos me elogie por ser capaz de desnudarme para verme a mi misma, tal y como soy.  Me alegre de desnudarme solo para mi y... para nadie más. 

Bienvenido a la realidad.

 En ocasiones nuestras expectativas se quedan muy por debajo de la realidad. Puede que incluso sientas que tener sueños no merezca la pena y, ahí es donde se encuentra el reto, en no abandonar.  Nunca.  Sabes que no todo es una apuesta segura y también sabes que para ganar hay que arriesgar y derrotar ese miedo que te hace dudar.  Lo sabes.  Conoces tus puntos fuertes y los débiles; eres tu mejor amigo y a la par tu peor enemigo;habrá momentos en los que sientas que las cartas se han puesto en tu contra y que tus jugadas se convierten en cagadas cada vez mas grandes pero, como en todo, es ahí donde está la clave para seguir avanzando, en no abandonar.  Nunca.  No todo está en tus manos. No tienes la capacidad de controlar tus actos ni tus emociones, pero las consecuencias siempre se quedarán a tu lado.  Siempre.  Sabes que tendrás que seguir caminando. Que te va a tocar equivocarte una y otra vez, constantemente y será así siempre. Por eso ta...

El Abuelo.

Se hizo el silencio.  Sus ojos se cerraron cuando el  ángel vino  a su encuentro.  Con el último suspiro emergió el primer  llanto: de rabia; de dolor.  Un llanto que emanaba de un corazón que comenzó  a marchitar  cuando su otra mitad pereció. Se hizo el silencio.  Y, con él, llego la oscuridad  donde antes había luz.  Y, una extraña sensación de vacío en aquella habitación…. Un vacío que se queda en casa; un vacío que dejaste en el corazón  de los que te aman.  Ahora, al fin,  se halla descansando en paz.  Se hizo el silencio.  Pues se marchó  uno de los cimientos fundamentales de una familia unida por el amor,  la fuerza y el coraje de  un abuelo que nos enseñó  a caminar con honestidad; humildad y… quién nunca dejó de luchar.   Se hizo el silencio.  Te fuiste.  No todo es tristeza pu...

El último aliento.

Se acabó.  No debería haber sido así, pero lo fue.  Se acabó.  Todo comenzó con luz y,  acabo en oscuridad.  No puedo respirar.  Se acabó.  El aire me falta.  Mi cuerpo falla  por culpa de una mano hostil.  Mis lágrimas caen mientras,  un ser lleno de odio  decide que mi vida llegó a su fin.  No puedo respirar. Mis palabras piden auxilio pero... son un ruido sordo en mitad de la calle.  No puedo respirar.  Mi corazón está dejando de funcionar y,  siento como se va mi último aliento. No puedo respirar... No puedo... No...

Para Mamá.

Han llegado momentos difíciles: los que dejan heridas abiertas, que algún día sanarán pero no se olvidarán. Llegaron momentos de distancia; de no poder besar ni abrazar; de no poder visitar; de esperar; de pantalla; de quedarse en casa y bueno, vivir de los recuerdos. Así que cerró los ojos y ... Un beso cálido; Un sentimiento que no se desvanece; El recuerdo del primer reencuentro.... El olor a bizcocho de limón que se extiende por cada rincón de la casa. La llamada para sentarse en la mesa a comer.  El beso antes de dormir que, protege y ahuyenta los miedos. El abrazo... El abrazo que te sumerge en un baño de amor y calidez; de ternura y paz. La mano. La mano que una vez te meció para calmar el llanto y, con sus cálidos pechos te amamantó para quitarte el hambre. La mirada. Esa mirada que refleja el orgullo y la satisfacción de una madre, al ver lo que ha conseguido. El esfuerzo y el trabajo con el que un cuerpo parecía frágil pero que, una vez más, demostró su f...

Un invierno para el recuerdo.

Ansiaba caminar descalza una última vez por la gélida nieve. Echaba en falta sentir el frío entre sus huesos e intentar apaciguarlo con el calor de la hoguera. Mirando al cielo sin estrellas pensaba como una época tan fría e insólita podía llamarla al calor de su hogar. ¿Como el frío invierno la hacía añorar algo tan pequeño como un abrazo?. ¡Parecía de locos!, pero así era. Pues el invierno llegó sin hacer ruido, despacio y sin demora.  Ahora se va, triste por lo que deja y no puede eliminar. Se que volverá. Volverá con fuerza y sin demora. Volverá y con sus vientos fuertes y helados se llevará todo lo malo que este año trajo.