Se perdió en un laberinto idílico,
se cortó el hilo que le guiaba a la salida
quedando atrapado en un mundo
fuera de lo ridículo
apartado de los sueños
paralelo al mundo real
acercándose a lo ideal.
Lo justo para saciar su
sed de hombre inmortal y así escapar de todo aquello
que lo atrapa,
saboreando día a día
las oportunidades que la vida le brinda.
Se siente como un ser inmortal
que salta sin miedo al vacío,
se deja llevar,
deja fluir sus pensamientos
sin ningún remordimiento
jugando a saborear la libertad
de ser sin miedo a serlo.
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