No era perfecto.
Era puro nervio.
Frenético.
Un fuego intenso
que consiguió llegar a mi interior.
Y ahora.
Ahora me has arrebatado el sueño,
te has apoderado
de cada recoveco de mi cuerpo.
Ahora que has aparecido
has curado heridas de guerra, secado mis lágrimas
y ganado mi alma.
Ahora que los astros se alinean,
muestran el camino que llevan
mis labios a los tuyos y...
se besan;
se desean;
se deshacen como hielo.
Ahora que tus labios
y los míos
sellan su amor...
Ahora.
Ahora siento un corazón
que palpita al son del mío.
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