No era perfecto. Era puro nervio. Frenético. Un fuego intenso que consiguió llegar a mi interior. Y ahora. Ahora me has arrebatado el sueño, te has apoderado de cada recoveco de mi cuerpo. Ahora que has aparecido has curado heridas de guerra, secado mis lágrimas y ganado mi alma. Ahora que los astros se alinean, muestran el camino que llevan mis labios a los tuyos y... se besan; se desean; se deshacen como hielo. Ahora que tus labios y los míos sellan su amor... Ahora. Ahora siento un corazón que palpita al son del mío.

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