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Paso.







Sencillo. 

Hoy no me apetece. 
Me abandono. 

Me da igual blanco o negro,
no hay término medio, 
tampoco enteros. 

Hoy decido pasar de la realidad
me dejé poseer por Morfeo
comencé a soñar con lo absurdo
inventar un nuevo mundo. 

Creía en imposibles 
para convertirlos en posibles.
Soñé con recuperar la inocencia 
caer en la inconsciencia. 
Asombrarme de lo improbable.
Comencé a navegar por lo desconocido
para así encontrar algún sentido
a lo vivido.

Desmontar la realidad 
jugar con la ambigüedad
reír hasta caer rendido 
hacer del silencio un ruido, 
ser cómplice de uno mismo.

 


 No aparento,
desaparezco.
Me hundo en un cuento,
creo mi argumento
lidero mis sueños.


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Ahora.

No era perfecto.  Era puro nervio.  Frenético.  Un fuego intenso  que consiguió llegar a mi interior.  Y ahora.  Ahora me has arrebatado el sueño,  te has apoderado  de cada recoveco de mi cuerpo.  Ahora que has aparecido has curado heridas de guerra,  secado mis lágrimas  y ganado mi alma.  Ahora que los astros se alinean,  muestran el camino que  llevan   mis labios a los tuyos y...  se besan; se desean; se deshacen como hielo. Ahora que tus labios  y los míos sellan su amor... Ahora.  Ahora siento un corazón  que palpita al son del mío. 

Así fue.

  Tal cual.  Me planté y dije: ¡Basta! Esta no soy yo. Lo sé.  Decidí mirar a los ojos del miedo plantarle cara sin dudar. Me desnudé frente al espejo sin pudor y,  con coraje me dije a mi misma:  " El reflejo que estas viendo en el espejo, esa, esa eres tú y nadie más." Sin titubear busqué mi rostro en el reflejo del espejo, me encontré y, en un momento de lucidez recordé quien soy, quien quiero ser y quien no voy a ser.  Como ave fénix renací.  No me hice ni más fuerte, ni más valiente, ni la mejor ante nadie.  Solo recordé la mujer que soy; sin tapujos me elogie por ser capaz de desnudarme para verme a mi misma, tal y como soy.  Me alegre de desnudarme solo para mi y... para nadie más. 

Increíble.

  ¡Ahí!  Cuando se suelta la melena alza la cabeza y, sonríe.  ¡Ahí vuelve a ser ella  de nuevo! No imagina lo valiente que es  cuando da la cara sin tapar sus  errores.  Es increíble ver,  como coge valor  para volver  a reconstruirse.