Por eso haz que me enamore de tu locura, de tu mentira, de tu carisma.
Hazlo, no lo pienses.
Haz que me enamore de tus días tontos, de tus malas resacas, de tus indiferencias incomprendidas.
Hazlo y punto.
Haz que me enamore de tus provocaciones, de tu odiosa mirada, de tu chulería de macarra.
No dudes, hazlo.
Consigue que me enamore de tu cordura, de tu mal despertar, de tu hambruna canina.
Proponte lo, no lo pienses mas.
Por eso, haz que me enamore de tu sonrisa picara, de tu postureo sin censura, de tu sexy anatomía.
Hazlo.
Haz que me enamore de tu forma de cocinar, de tus palabras sin pensar, de tu frialdad.
No titubees, hazlo.
Haz que me enamore de tus vaciles, de tu incertidumbre, de tu encanto escondido.
No temas, Hazlo.
No te quedes en el intento, hazlo sin pensar y lánzate al precipicio.
Por eso y por cada una de esas pequeñas manías y virtudes que hacen que mi vida vuelva a lucir una sonrisa, por eso, haz que me enamore.
¡HAZLO!
Comentarios
Publicar un comentario